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Este centro habitacional está situado en un hermoso y pintoresco valle, a unos 785 metros de altura, a orillas del río de Ataco o río El Molino y al pie septentrional de la Sierra Apaneca. Está a 100 kilómetros al oeste de San Salvador por moderna carretera pavimentada -también está unida a la capital por vía férrea-. Inciden en esta ciudad, las carreteras que vienen de Jalpatagua en Guatemala (vía puerto fronterizo, Las Chinamas), Santa Ana (vía Chalchuapa - Atiquizaya) y Sonsonate (vía Nahuizalco - Salcoatitán - Apaneca), todas estas pavimentadas. Ahuachapán fué fundada en el siglo V por los indios Mayas de la tribu de los Pok’omanes y sometida en el siglo XV por los belicosos Pipiles de los Izalcos. Obtuvo el título de ciudad el 11 de Febrero de 1862 y el de cabecera departamental el 9 de Febrero de 1869. Posée una hermosa iglesia de estilo colonial, con gruesas paredes de calicanto, techumbre de teja y amplio atrio; la pesadez arquitectónica está aligerada por la sobriedad del templo y su ambiente de soberana quietud y paz. En el altar mayor se encuentra una antiquísima, consagrada y bella imagen del Dulce Nombre de Jesús. A la izquierda está el nicho que guarda las cenizas del más notable de los juriconsultos centroamericanos; el Dr. Isidro Menéndez (1795 - 1858). Como lugares cívicos de Ahuachapán figuran el “Parque Menéndez” adonde se ha eregido un monumento, con busto de bronce en memoria del General Francisco Menéndez (1830 - 1890) ex-presidente de la República y llamado “Padre de la Instrucción Pública en El Salvador” y una placa de bronce que señala la casa adonde nació el Dr. Alfredo Espino (1900 - 1928) el máximo poeta bucólico de toda Centro América, autor del poema titulado “Jícaras Tristes”. Ahuachapán en un toponimio de origen náhuatl y significa: “Lugar de casas de encinos”, pues proviene de AHUA= encino o roble, CHAL=casa y PAN=sufijo. ****************************************************************************
Población de origen precolombino, situada a 700 metros de altura y a 12 kilómetros al sureste de Ahuachapán. Posée las ruinas de una imponente iglesia colonial, de calicanto, ladrillo y teja, destruída por el terremoto de Santa Marta ocurrido el 29 de Julio de 1779; aún quedan la portada-retablo y un baptisterio de piedra labrada. Tacuba obtuvo el título de villa el 22 de Abril de 1915. ****************************************************************************
A- El volcán de la Laguna Verde o Cunhtepec, está situado entre las jurisdicciones de Ahuachapán, Apaneca y Juayua. Tiene dos eminencias: la occidental a 1,699 metros de altura y la oriental a 1,829 metros. Entre ambos picos se encuentra el volcán, para dar cabida a un cráter peñascoso de 400 metros de diámetro; la parte baja de su circunsvalación queda al suroeste y a 1,660 metros de altura. La Laguna Verde se localiza a 4 kilómetros al este de la villa de Apaneca; está rodeada de bosques de coníferas y otros árboles, se le puede circunsvalar a pie. Tiene varios lugares para merendar y se llega a este pintoresco paraje por camino de tierra, transitable por vehículo, todas las épocas del año. Antes de llegar al cráter principal, a mano izquierda y a 300 metros, se admira un cráter secundario profundo con paredes verticales, a manera de mar, el cual se desagua hacia el norte por una rotura operada por la erosión fluvial: es el cráter apagado de Cuajusto. Cunhtepec significa “Siete Cerros” (de Chicunh = siete y Tepec = cerro) y Cuajusto = “Cueva de Serpientes” (de Cuat = culebra y Ustoc = caverna). B- El volcán de Ahuachapán o La Lagunita, de 1,781 metros de altura, se alza a uno y medio kilómetros al norte de la villa de Apaneca. Posee un hermoso cráter de abruptas paredes de andesitas, en cuyo fondo a 1,670 metros de profundidad duerme la Laguna de Las Ninfas. En 1859 se iniciaron los trabajos para llevar sus aguas a la población de Apaneca y durante más de un siglo estuvo en servicio, ese sistema de abastecimiento del precioso líquido, ocasionando enfermedades gastro-intestinales a sus vecinos. La laguneta, así llamada por estar cubierta de ninfas, tiene una superficie de 600 metros cuadrados. ****************************************************************************
“Pescador...salió la luna, Desenvuelve tu atarraya; Esta noche es de fortuna, Pues ya viene la más bella; Nuestra princesa morena, en su hermosa canoa blanca, No temas, Chasca es buena, No hay quién sea como Chasca!”
Antiguamente llamada de Huitziapan o “Laguna de las espinas” (de huitz = espina y apan =laguna), a 4 kilómetros al noroeste de la ciudad de Ahuachapán, con playas pintorescas y de unos 8 kilómetros cuadrados de extensión. Entre este depósito de agua y la ciudad de Ahuachapán, se libró la primera batalla en la historia de Centro América independiente, la batalla del Espino, el 12 de marzo de 1822, contra las burdas guatemaltecas comandadas por el sargento mayor Padilla
Este, nace en las montañas de Quezalapapa, departamento de Jutiapa en Guatemala, tiene un recorrido de 54 kilómetros y sireve de linea divisoria entre El Salvador y ese país, desde su confluencia con el Gueveapa, Pampe o Chalchuapa hasta su desembocadura en el Oceano Pacífico, a 16 kilómetros al suroeste de San Francisco Menéndez. En distintos lugares de su curso, ofrece pozas y remansos apropiados para el veraneo, principalmente en la barra de su desembocadura, cerca de la cual -al oeste- y a 4 kilómetros se encuentra la barra de Garita Palmera, lugares ambos de fácil acceso y de una belleza salvaje impresionante. ****************************************************************************
Las ruinas pre-hispánicas de Cara Sucia se sitúan en la hacienda del mismo nombre en el extremo suroeste de El Salvador, en la costa del departamento de Ahuachapán, aproximadamente a 12 kilómetros al este de la frontera chapina, siguiendo la carretera del Litoral y, a unos 5 kilómetros tierra adentro desde el Oceano Pacífico. La Hacienda Cara Sucia, ahora dedicada a los cultivos de algodón y cereales, fué antes una mezcla de bosques y potreros; los descubrimientos arqueológicos han aparecido -en gran parte- como productos de la ampliación de áreas cultivadas en tiempos recientes. El Centro Ceremonial de Cara Sucia y sus montículos satélites ocupan -casi- 20 hectáreas en terrenos planos a una elevación de 13 metros sobre el nivel del mar, con ligera declinación hacia el sur, mientras que las estribaciones de la cadena montañosa Apaneca-Lamatepec, empiezan a subir a unos 2 kilómetros al norte. Considerando la posición geográfica del antiguo centro de Cara Sucia, dentro de una área de tierras fértiles, a plena vista, del mar entrando en la Barra de Santiago y próximo a las faldas de las montañas que anteriormente produjeron grandes cantidades de cacao y bálsamo, podemos asumir que debe haber sido un centro comercial -además de ceremonial-, muy importante en su tiempo, dada su proximidad a las antiguas rutas marítimas y terrestres de esta porción de Centro América. Se supone también que el sitio queda en (o muy cerca de) la ruta seguida por Pedro de Alvarado en 1524, entre Pasaco (en el país vecino) y la zona de Acaxutla (ahora, Acajutla). El historiador Barón Castro ha propuesto la identificación de Cara Sucia con Mopicalpo (el primero de dos pueblos salvadoreños encontrados por Alvarado en su invación a El Salvador ). CARACTERISTICAS: La fotografía aérea y el plano preliminar del centro ceremonial de Cara Sucia muestran -como rasgos sobresalientes- la presencia allí de una “acrópolis” de modesto tamaño y, su pista del antiguo juego de la pelota! El plano del primero de estos complejos de construcciones sugiere que pueda referirse al Periodo Clásico, posiblemente a su fase tardía y, aproximadamente contemporáneo con el “Acrópolis” de las Ruinas de la Campana San Andrés y con el final del complejo I de Tazumal. El plano de la segunda construcción o complejo de juegos de pelota, presenta una distribución de edificios, típica de los similares conjuntos de El Salvador y Guatemala, generalmente asignados a fines del Periodo Clásico o, con más frecuencia al Post-Clásico. La distribución de los otros montículos, que incluyen el mayor de esta ruina y, los que pueden haber formado un juego de pelota doble, de forma característica temprana, más siete construcciones de mediano tamaño y once pequeñas, parece algo distintas del patrón de centros ceremoniales conocidos en El Salvador Clásico y Post-Clásico. Sus posiciones, que no definen plazas bien demarcadas, pueden significar la existencia en este sitio de etapas culturales más antiguas. Se supone que este centro ceremonial fué ocupado a través de varias etapas culturales, posiblemente durante 800 - 1000 años. De los productos de los antiguos moradores que han llegado a nuestras manos, indudablemente, las esculturas monumentales son las más impresionantes. Desgraciadamente, no sabemos de que sector de las ruinas procedan, ni si fueron halladas en la superficie o enterradas en el suelo blando de la región. Todas fueron esculpidas de roca ígnea, color gris,parecido al basalto.
* En la próxima sección hablaremos de las esculturas, ahí nos vemos! Salú, El Monsiour. ****************************************************************************
Escultura tallada de dos piedras unidas verticalmente por medio de una espiga de forma cónica truncada que se extiende hacia arriba de la porción superior del elemento basal de la escultura, para encajarse dentro de un hueco cortado en la base de la parte superior. La piedra inferior -de un color más claro y de textura más fina que la superior-, tiene forma de un bloque o loza gruesa rectangular, terminando abajo en una punta redondeada. Cuatro lados de este elemento han sido esculpidos con canales de bajo relieve, para simbolizar rasgos de la piel de una serpiente. La piedra superior presenta la cabeza de un jaguar con dos grandes colmillos centrales en combinación con el cuerpo sinuoso de serpiente, como continuación del cuerpo de reptil que decora la piedra inferior. Tiene una altura de 1.60 metros por un ancho de 69 centímetros. Monumento 3:
Escultura vertical, compuesta de dos grandes piedras talladas de la misma roca y, unidas por medio de una espiga cilíndrica que desciende de la parte superior para encajonarse en un hueco algo cuadrado en el cuadro superior de la piedra basal. La porción superior forma una cabeza de la muerte y la inferior representa un cuerpo humano erguido desde la nuca hasta un poco abajo de las caderas. La escasés de cabezas de la muerte ejecutadas en cualquier medio durante tiempos anteriores al Post-Clásico podrá sugerir que esta escultura pertenece a tiempos relativamente recientes, probablemente contemporánea con el monumento 2 y una obra excepcional de principios del periodo clásico. Altura sobre la tierra: 1.88 metros; ancho: 45 centímetros; espesor: 45 centímetros. Monumento 4:
Es la más pequeña de los monumentos espigados de Cara Sucia, en parte, por que carece de parte inferior. La parte restante de forma cilíndrica, posee una espiga también cilíndrica que se extiende hacia abajo y, muestra el cuerpo enroscado de una serpiente, cuya cabeza fué dañada. La roca empleada es similar a la base del monumento No. 2. se puede asignar esta escultura a los primeros siglos del Periodo Clásico. Altura sobre tierra: 63 centímetros; longitud restante: 58 centímetros; ancho: 50 centímetros. La mayor parte de la cerámica de Cara Sucia todavía queda enterrada, a juzgar por su escasés en colecciones o en la superficie del sitio. Hasta la fecha, se conocen solamente tres vasijas de barro y cuatro instrumentos musicales de viento, supuestamente del sitio, en colecciones de antiguedades partículares. En resumen, la poca evidencia arqueológica disponible de las ruinas de Cara Sucia, parece sugerir que el sitio fué ocupado a través de unos mil años -durante los Periodos Clásicos y Post-Clásicos-, a juzgar por el patrón de asentamiento del centro ceremonial, su escultura y cerámica. ****************************************************************************
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