Capítulo XII
Chepito;
Talvez no me creas pero, al estar repasando las lineas de mi carta anterior, senti todavia una cosa que me atragantaba el pecho y que me ennubecio mis ojos, llenandolos de llanto a tal punto que debi alejarme de este “cajon” para recobrar mi compostura y “recomponer” mi imagen de hombre adulto, ante las miradas “inquisitivas” de mis hijos.
Resulta ademas que, ahora se pretende “dictarme” las cosas que deberia escribir en mis “babosaditas”, conociendome como vos me conoces, sabras Chepito que, definitivamente, JAMAS!, permitire que eso ocurra y que, ahora con la certeza de saber que hay por lo menos un puñado de personas que gozan y disfrutan de estas mis “babosaditas”, tendre la tranquilidad espiritual de saber que en algo he contribuido para dar a conocer y mantener nuestras ricas y hermosas costumbres. Dicho esto, quiero aprovechar para agradecer la hermosa y emotiva carta que me envio la señora Angela M., (quien lee mis “cositas” en la SOC.CULTURE.EL-SALVADOR) y que me cuenta que usa mis escritos para enseñarle a sus 3 hijos, sobre lo que significa ser un verdadero salvadoreño y que, ya que una de sus hijas sufre de una enfermedad que la obliga a pasar mucho tiempo en cama, aprovecha para leerle mis relatos, ademas de dejarle hasta “deberes”!!!los que me dice que son casi siempre respondidos de manera correcta por su hijita Delmy; de tal manera que deseo ahora, dedicar este capitulo a mi linda amiguita, confiandole que a partir de ahora, mis plegarias iran hacia el cielo para que ella, se recupere pronto, mientras tanto...CUIDATE MUCHO DELMY LINDA! y gracias por dejarme ser tu amigo!!!, para vos, tus hermanitos, tu mami y (no podia dejar sin mencionar) a mi linda hermana Ninfita, aqui esta El Tigrito...
Lo que paso en la “Mi Negrita”, esa noche de un domingo de Agosto, recorrio el pueblo de punta a punta - a manera de chambre- eso fue, por varios dias el tema de conversacion de “La Toyona” y “La Catota” alla enmedio de todas las señoras del mercado, de “Kaliman” y “El Peche” y todos los peones que apostados en el portal del billar de don Tavo, esperaban que llegara algun camion a ofrecerles trabajo, de “Mingo” y “El Gordo” en la barberia, de La niña “Carmencita” y la “Choncita” junto a todas las viejitas beatas en las comidillas de la iglesia, del Profesor “Galan” y del señor “Lopez” en el tercer ciclo y en todas las “chupas” que tenian entre ellos, hasta entre todos los sastres y obreros y estudiantes de todito el pueblo. Se hizo tan grande este chambre que el pobre Tigre, paso alejado de la vista publica por algunos dias y la Adelita, se encerro por el resto de su embarazo y mucho despues del nacimiento de su niña. Al Tigre, la gente lo volteaba a ver con esa mirada de lastima y burla que lastima mucho mas que el dolor que ya se lleva adentro y que, no ayuda en nada, hasta la Chayo “Catracha” me dijo una vez que estaba bueno lo que le paso al Tigre!, puchica vos Chayo -le dije- como sos de mala ombe!, no Monsiour -replico- lo que pasa es que esto se lo busco el mismo, por andar de pastelero y no fijarse con quien se mete!!!. Afortunadamente no todos en el pueblo, eramos ni pensabamos asi, es que, habiamos algunos (principalmente jovenes y niños) a los que, no nos importaba la burla con la que la gente “distinguia” al Tigre pues, el seguia siendo nuestro amigo, casi hermano!, incluso fijate que, hubieron algunas cipotas que a mi me preguntaban por el y hasta me decian que le dijera que no se preocupara que siendo tan guapo como era, rapidito iva a encontrar otra que lo apreciara y que no le hiciera esa “pandeada”, todo esto le contaba al Tigre pero, la cicatriz no sanaba. Yo estuve con el en casi todos los momentos de este su sufrimiento, nos ivamos para “el huerto” de la seccion, para la estacion del tren, para la posa de Santa Teresa en el rio “Caliente”, para la finca de “Mincho” Arce, para el atrio de la iglesia, para el cine “Sol” o al “Atlacatl”, para el estadio, para la peña, para la piscina, para las montañas, para los bailes escolares de las tardes guanacas tan lindas, ivamos (me lo llevaba) a ver y oir los repasos de las bandas de guerra (ahora, llamadas de paz) que se preparaban para conmemorar otro año mas de nuestra “Independencia” y nada!. El 15 de Septiembre llego y con el, el desfile tan esperado por la poblacion estudiantil!, es que, para muchos de nosotros, este dia significaba uno de los pocos en los que podiamos estrenar “mudada”, aunque fuera el uniforme de la escuela!, ademas (por supuesto) de lucirse como miembro de la banda de la escuela o admirando a los participantes, principalmente a las cachiporristas!!! y, precisamente una cachiporrista, la Alba Flores, fue la persona que, con sus encantos y dotes de hembra adulta, con sus piernas bien formadas y con el color de su piel bronceada por el sol, mas que sus habilidades de cachiporrista, se llevo los aplausos y admiracion de la mayoria de los concurrentes al desfile quienes, hasta se osaban a decirle “piropos” en pleno desfile; fijate Chepito que, sin mentira alguna, yo note que ella, miraba al Tigre y buscaba la mirada de este, para “entablar” una comunicacion y darle asi a conocer su intencion de aventurar en los campos del amor con el, ella -segun lo interprete yo- ofrecia sus mejores movimientos e interpretaciones al Tigre quien, me parecia que no se percataba de esto, hasta que le dije: Uta Tigre maje! y que te pasa pues baboso?, que no ves que esta quiere algo con vos man?, muy pasivo, El Tigre me respondio: “dejemos que sufra un poquito mas, querido amigo Monsiour!, dejemos que muestre todas sus intenciones y despues, veremos si la podemos atender...”, ese fue el punto indicativo que, mi amigo El Tigre, estaba de regreso!
En la tarde de ese dia 15 de Septiembre, como era costumbre en el pueblo, nos reuniamos los estudiantes desde el quinto grado hasta el noveno, en el huerto de la seccion (lugar que, debido al dia libre otorgado a todos, estaba sin vigilantes), para platicar, comentar, bailar y muchas otras cosas que terminan en “AR”; por sugerencia del Tigre, nos escondimos en al camino, para ver quienes eran los que pasaban para el lugar, ahi, enmedio de unos matorrales y palos de “guarumo”, vimos pasar a casi toda la muchachada escuelera de mi pueblo, la Alba Flores paso con unas amigas, seguida por una media docena de admiradores y candidatos quienes, se peleaban entre si por tal de ir a la par de ella. Unos minutos despues de pasar la Alba, nos dirijimos tambien nosotros al lugar el cual, al llegar, mostraba un ambiente de total celebracion y alegria, con una concurrencia de jovenes bailando al compas de lo ultimo de la moda musical, asi escuchabamos canciones como: Gloria, Me Quiero Casar Contigo, Zuqui-Zuqui, Honey, Celoso, Reynalda, Baby Come Back, El Mambo del Taconazo, You’ve Made Me So Very Happy, Venus, Monday - Monday, las instrumentales de Billy Vaughn, Ray Conniff, las ultimas cumbias de los Melodicos, las romanticas de Palito Ortega, Sandro y otras que hacian que la mayoria se dedicara a mover sus “esqueletos”; algunos, al andar en la conquista, se dedicaban a dar la “parlada” de su vida, tratando de convencer a la candidata de sus preferencias, otros ya con la tranquilidad de haber conseguido el “si”, se embarcaban en su afan de mostrar sus dotes “amasivos” y unos, ya con la certeza de haber recorrido largo trecho, se alejaban de las ramadas, rumbo a la quebrada del rio que pasaba cerca y el que, les ofrecia la quietud y soledad necesaria para llevar a cabo los “menesteres” tipicos de esta etapa de la vida!. Mi amigo Tigre, se dedico por algunos instantes a acompañar la musica, con un leve movimiento de su cabeza y con el zapateo de su pie derecho, ante esta pasividad, yo me puse a bailar con la Mirna Palma, en un momento ella me dijo que la esperara por que iria adonde una amiga, al regresar me dijo que la Alba queria bailar conmigo!!!, no lo creia pero, en la siguiente cancion, la tenia enfrente de mi, con su linda sonrisa y esperando que la Mirna se alejara, al empezar la musica, ella me puso su brazo izquierdo sobre mi hombro y empezamos a bailar, tal como lo sospechaba, ella queria bailar con mi amigo y a traves de mi, pretendia conseguirlo, asi paso, ellos se aprestaron a darse la bailada de su vida y yo, contento de ver de nuevo la “mirada” de cazador en mi hermanito, me aleje del lugar, rumbo a los guayabales peruleros de la finca de don Juan Galan. Fijate Chepito que, justo al pasar por la linea del tren, vi en el suelo unas huellas frescas de zapatos de mujer y unas de hombre, con rumbo hacia la pequeña posa que el rio “Las Palmeras” formaba, asiesque, decidi seguirlas (solo por curiosidad) y a quien crees que vi ahi, agazapados entre los matorrales de “mano de leon” y zacate, protegidos por los varios palos de morro y de palmeras, en medias ropas y absortos de todo su alrededor?, nada menos que a la Emilia, la tia del “Sapito” Nuñez, con el profesor de Ingles del tercer ciclo, con la inocencia y picardia caracteristica de los niños de mi edad, me quede atonito y paralizado, con una sensacion interna de extasis insospechado, admirando por primera vez en mi vida el acto mas sublime de la pareja y por primera vez, tambien, senti en medio de mis piernas, como mi masa musculosa se engrandecia a tamaños insospechados y asi, tambien como, junto a un leve escalofrio sabroso y exquisito, se humedecia la parte delantera de mi pantalon. No sabia que hacer, por algunos momentos, senti el deseo de salir corriendo hacia ellos y contarles lo que me acababa de ocurrir, de simplemente quedarme ahi y disfrutar el momento, de regresar a mi casa y relatarle todo a mi abuelito o sencillamente seguir mi camino. Opte por lo ultimo, despues de disfrutar de docenas y docenas de ricas y suculentas guayabas peruleras frescas y de pretender volar, -encaramado alla en las ramas de los guayabos- a traves de los vientos frescos que bajaban de la montaña que protege a mi pueblo, me regrese a mi casa, solo para encontrarme al Tigre quien, con su tan caracteristico gesto de “cosmopolita”, me conto que ya era el novio oficial de la Alba y que, esa noche se verian en el parque. A pesar de lo mucho que me alegraba ver de “regreso” a mi amigo, no le respondi con la sorpresa que de seguro el esperaba de mi, en parte creo, a ya anticipar esa noticia o debido quizas a lo hermoso del acto que yo habia observado y admirado esa tarde alla en la posa del rio “Las Palmeras” aunado al “tremendo” sentido de “algarabia” que mi cuerpo habia experimentado esa tarde del mes de Septiembre de ese año, alla en uno de los bellos parajes de nuestra bendita tierra guanaca...
Salú Chepito, cuidate hombre y no dejes de esforzarte por ser feliz, pero sobretodo, nunca dejes que tu libertad de ser vos mismo, y de expresar lo que sentis, sea pisoteada, nisiquiera que se te pretenda coartarla o “censurarla”!!!
El Monsiour.