Capítulo XXI
Hola vos, mentado JoseToño;
Mira brother, deseo dedicar con mucho honor, este capitulo a mi querido amigo David Carranza quien, me ha dado suficientes muestras de verdadera y sincera amistad, a mi hermanito Fermin Rauda quien, desde Suecia me escribe y quien, tuvo la gentileza de enviarme el casete con las “Charadas en CH” y otras cositas nuestras, tambien a mi nuevo hermanito Klaus Federico quien, desde Alemania, me envia un mensaje contandome que goza y recuerda la tierra linda con mis cartas y cuentos, me dice que es originario de San Miguel, casado con la bellisima y culta Mercedes, con quien tienen 3 hermosos cipotones, Federico de 15, Roxana de 13 y el pequeño David de 6 años, actualmente residiendo en la ciudad de Cologna y con la gran posibilidad de conocernos personalmente, dedico con mucho orgullo este episodio a ellos, enviandoles a traves de este, mi deseo profundo que la paz y felicidad este siempre en sus mentes y corazones!
Aqui esta... El Tigrito:
Fijate papa que, el miercoles siguiente, la Chayo (quien habia regresado al pueblo el martes en la tarde) fue -bien temprano- a la sastreria de don Victor (QEPD) a buscar al Tigre, como ahi le dijeron que aquel no habia llegado todavia, se fue bien contenta a darle la sorpresa -segun ella- al cuartito adonde vivia mi amigo. Al llegar ahi, cabal en el porton del meson, Carlos “melcocha”, le salio al paso, cuentiandola y dandole piropos y silbandole “que cuero...!!!”, ella, aunque se puso muy cu..... riosa, ante tal aprobacion de parte de este, no le hizo caso y siguio con rumbo al 9 (numero de cuarto del Tigre), entro sin decir palabra y al mover a un lado el “cancel” de plastico que estaba colgado de una pita, fue para descubrir en paños menores a mi amiguito y a la Zoila, enfrascados en plena actividad!, fue tanta la sorpresa que se llevo, que solo atino a gritar: “HIJOS DE LA GRAN PU.....ERCA!!!!!” y desparramando torrenciales lagrimas, se alejo de aquel lugar corriendo en direccion a su casa. En plena clase de Ingles estaba, cuando oia los silbidos del Tigre, con el permiso del profesor Rosales, me acerque a una ventana y vi como aquel me hacia gestos desesperados de querer hablar conmigo inmediatamente. En el proximo recreo, me sali de escondidas, saltandome un portoncito que estaba en el zaguan del viejo edificio de la “seccion”, afuera, El Tigre me conto mas o menos lo que habia pasado, pidiendome que fuera con el a platicar con la Chayo, acepte ir y nos encaminamos hacia la casa de aquella, pero, al llegar, nos encontramos con que ella no estaba y segun su tia Paula, la Chayo habia llegado corriendo y llorando, diciendole que se iria lejos de ahi y que ya nunca regresaria!, desconsolados y tristes, nos fuimos de regreso para el pueblo. En el camino, El Tigre me decia que el iria a Sensuntepeque a buscarla y que si no la encontrara ahi, la buscaria por todo el pais, es que...la quiero Monsiour, ..... la quiero, man!....., a nadie he querido, solo a ella...te lo juro Monsiour!, soltando unos alaridos desgarrantes que, sinceramente Chepito, me hacian sentir muy mal a mi tambien!
Acordamos ir el sabado a buscarla.
Mientras tanto, un grupo de personas habitantes de los caserios aledaños al de la Chayo, habian decidido hacer actividades para llevar luz electrica a esos lugares, en realidad, eran solo unos 20 postes y el alambre pero, como ya sabes Chepito, los gobernantes ponian todas las trabas y obstaculos del mundo, la Menchita, se pasaba solo encerrada y cuando salia, lo hacia rodeada de “cuilios”, el comandante en cambio, salia muy seguido, principalmente de noche (a ver a quien jodia -pensaban muchos-), asi, se le veia, alla por la calle de los salones, amenazando e intimidando a cuanto cristiano se le cruzaba en el camino, principalmente, interrogando a toda persona que le pareciera nueva en nuestro pueblo. Una tarde, cuando estaban reunidos los miembros del comite pro luz electrica, se presento -escoltado por unos 6 “cuilios”- el comandante, a que le rindieran cuentas (segun dijo el) sobre lo que estaban haciendo, recordandoles -ademas- que cualquier actividad de recoleccion de dinero, deberia ser aprobada por la alcaldesa pues, solo ella estaba autorizada a manejar dineros para cualquier actividad en el pueblo y los alrededores. Como ahi en esa reunion, no se estaba manejando pisto, se alejo del lugar, diciendoles: “Que les quede bien claro, YO los voy a estar vigilando, asiesque, mas les vale que le informen de todo a la alcaldesa, oyeron hijos de la gran pu...ma?. Don Casildo (el esposa de la niña Paula, la tia de la Chayo), decia que le daban muchas ganas de zamparle el corvo a ese hijuelagrandepresiondelosañostreinta!!! para ver si de verdad era muy macho el muy cu....antas cosas mas dijeron los otros presentes.
El viernes en la tarde que fui a la tienda de don Luis Serrano, a comprar un pliego de cartulina y dos de papel “bond” para un deber, vi a la Marta (la hermana de la Chayito) y le conte que el dia siguiente iriamos a Sensuntepeque a buscar a la Chayito.
La Chayo no esta ahi, Monsiour!, esta con mi tia Lina, ayudandole en el puestecito que tiene en el mercado cuartel! pero, yo mejor diria que no fuera El Tigre por que, a mi me dijo ella que no lo queria ver ni muerto, aquella esta bien brava y si va aquel, es capaz hasta de echarle la policia, mejor anda vos solo, es mas, ni deberias ir por que, va a ser por gusto pues, ella no quiere saber nada del Tigre, fijate!
Bueno, mira Marta, yo soy tambien amigo de ella y me duele lo que les esta pasando, fijate que dice El Tigre que, se arrepiente mucho de lo que paso pues, el solo quiere a la Chayo y que, esta dispuesto a convencerla a como de lugar para que vuelva con el!
Eso lo hubiera pensado antes, ahora ya es muy tarde, la Chayo dice que por mas que lo quiere, jamas va a volver con el!, mejor decile al Tigre que se olvide de ella.
Puchica Martita, yo no le puedo decir eso, si lo hago, de seguro que le rompo mas el corazon al pobre!
Bueno, si queres decile que me venga a ver y yo se lo voy a decir, oyiste?
Asi lo hice, le dije al Tigre que la Marta queria hablar con el. Esa misma noche, el, paso por mi casa contandome que iva para la casa de ella, a platicar y de una vez por todas, aclarar que el estaba dispuesto a casarse inmediatamente con la Chayito! y se fue.
Al dia siguiente, estuve esperandole y no llego, fui a buscarle a la sastreria de don Victor (QEPD) y no estaba, fui a su casa y me dijo la Nora que no habia llegado a dormir, fui al parque y nadie sabia de el, asiesque, deduje que ya no iriamos a buscar a la Chayito.
En la tarde, me fui al “cinquiado” que la gente de los caserios hacia cada sabado y domingo, para recaudar fondos para poner la luz, ahi me encontre con Oscar “chupete” quien, muy contento me dijo que, estaba esperando a unas cipotas y que queria que yo le hiciera barra con una de ellas, si hombre, claro que si!, -le dije-, al ratito, llegaron estas 2 bichas un poco bayuncas las jodidas pero, vieras que bonitas eran Chepito!, una se llamaba Dinora y la otra Carmen, a mi me toco la Dinora por que, Chupete ya habia hecho el amarre con la Carmen y asi, nos pusimos a danzar, cumbia tras cumbia papa! Como ahi se podia pedir las canciones, un “maistro” por ahi, solicitaba solo las mismas; “Cangrejito Playero”, “Corazon Loco” y “Solo un Cigarro”, nosotros pues, ni modo a repetir los pasos con las mismas canciones hasta que, a Chupete se le ocurrio que nos fueramos a tomar aire bajo la sombra de unos palitos de “papaturro” que enclavados en la cima de una montañita, brindaban una vista muy linda de la carretera pavimentada que conducia hacia San Salvador, asi como de la linea del tren proveniente de El Sitio del Niño, del riachuelo “caliente” que al pasar bajo el puente blanco del tren, se perdia para no verse mas, absorvido y obstruido por los inmensos cañales de las grandes haciendas de esa bella region de la tierra linda, con los pajaros mezclandose entre las tenues brizas y los melancolicos rayos de sol que, ante la inevitable presencia de la diosa luna ya en puertas, se rebelaban y atrevian a lanzarse en un vuelco de alegria inusitada, al compas de los rumores que desde el pueblo venian y que, al mezclarse con el repicar de las campanas de la iglesia y el trinar de los pajarillos, se convertian en suave y romantica melodia para los oidos de los enamorados, interrumpida unicamente, por las “letanias” de las bandadas de periquitos que al pasar por aquellos lares, daban piruetas en el aire y revoloteaban como queriendo quedarse por siempre ahi, como una estampa viviente de la inigualable belleza de nuestra tierra linda, haciendo todo ello un espectaculo impresionante que complacia y estimulaba a las almas que le contemplaran. Las caricias se tornaron en estimulos sensuales que despertaban pasion y deseo y, tan solo debido a la falta de desicion -creo- los hechos no continuaron hacia la realizacion de un acto mas intenso. La satisfaccion plena, no se logro pero, ante la inusitada e inesperada ocacion, se comprobo que la energia acumulada en nuestros organismos era clara indicacion que la niñez era en cada segundo que transcurria, un concepto del pasado, cediendo paso a la transformacion que pronto nos daria la forma de seres adultos.
Regrese al pueblo ya entrada la noche, en mi casa estaba El Tigrito con una mirada de culpabilidad que no le habia visto,desde la vez aquella que, al llegar a su casa, me dijo su abuelita Chus que estaba en los lavaderos del meson y al acercarme, le sorprendi en completo silencio y abstraccion, espiando, por debajo de la puerta a la niña Julia (la mujer de Ramiro) quien se estaba bañando!
Que onda Tigre?, -le pregunte-, este ... ya no fui a Sensunte Monsiour!, si hombre, ya se, te andube buscando y neles!; este... ahi despues te cuento, vas a ir al baile?, no papa!, no creo, yo fui al cinquiado fijate! Y que tal estuvo?, bien!, mira Tigre (me atrevi a decirle) a vos te pasa algo y ahorita me lo vas a contar, oyiste?, este, si Monsiour fijate que.....
Bueno Chepisque, ahi te sigo contando al ratito, papa!, cuidate mucho, dales un abrazo a los niños y un besote a la Dinorita.
Salú,
El Monsiour.