Capítulo XXV
Hermanito;
Hice lo que nunca creí que hubiera tenido necesidad de hacer!, disculparme por no tener tiempo de responder a las bellas cartas que me mandan mis lindos compatriotas, me siento mal hermano por que vos sabés perfectamente que yo les guardo un gran cariño y respeto a todos los que se molestan para darme a conocer lo que piensan sobre mis “babosaditas” pero, es que, debido al miedo que tengo de omitir a algún hermano y hacerle sentir mal, por no tener tiempo de responderle, es que, he tomado esta desición que será temporal, hasta que logre emparejarme en mis obligaciones.
Espero que me comprendás.....
Que hubo Chepitorio? Mirá man, fijate que el embajador llegó, como a eso de las 10 de la mañana (según me contó El Tigre) y, basicamente lo que hizo fué decirle a mi hermanito, que él estaba pensando muy seriamente en adoptarle como hijo propio y llevárselo a vivir con su familia a San Salvador!!! Uta Tigre! y vos que le contestaste? (le pregunté), este... púchica Monsiour... fijate que no le dije nada papá!, es que...como se debe responder a una cosa como esta?, a mí -de plano que- me agarró por sorpresa y por el miedo, ...no le pude decir si ó no, asiesque, te estaba esperando para que vayamos a platicar con tu abuelito y pedirle consejos!, está bien Tigrito (dije), vamos a platicar con él...y así, llegamos a mi casa, mi abuelito estaba deshierbando unas matas de caña de azúcar que había plantado en el patio grandote, cerca del cuarto que ocupaba como bodeguita. A tiempo vienen cipotes! (nos saludó), ayúdenme a recoger toda esta sizaña y malas yerbas pero...tengan cuidado no se vayan a herir, es que tienen unas espinas bien puntudas y ponsoñozas, mejor agarren unos chiribiscos secos, levántenla y llevénsela para el basurero (apuntando con su mano derecha, sudorosa y temblante), despues de eso, nos ordenó que nos subieramos al palo de naranjas que, se mostraba muy colorido y feliz, con casi todas sus ramas llenas de grandes naranjas amarillas, entusiastamente, nos encaramamos con gran facilidad; desde arriba, empezamos a lanzar los hermosos frutos cítricos tan olorosos y jugozos tambien (según lo comprobamos). Con una canasta llena, mi abuelo se sintió complacido y le pidió a mi hermano que se la llevará a la niña Tancho. Esa señora es muy buena gente y lo que hizo por ustedes anoche, debe de agradecércele aunque sea de esta manera humilde -nos confió-, bueno...ahora diganme que es lo que desean?, este te acordás que te hemos contado sobre la vez aquella que nos visitó el embajador de España para la fiesta que hicimos?, Si!, claro que me acuerdo, tambien me contaron que había venido a ver un partido de futbol verdad?, Si es cierto!, pues fijate que esta mañana vino a platicar con El Tigre y lo que le di...... este fijese (me interrumpió El Tigre) que me dijo que me quiere adoptar como hijo y llevarme para San Salvador y vivir con su esposa y su hija!, y? (preguntó mi abuelo), este que yo no sé que hacer! -replicó mi hermanito-, mirá Tigrito, esto realmente requiere de mucho razonamiento, no se puede tomar una desición tan a la ligera y vos deberías tomarte tu tiempo, te sugiero que te hagas preguntas sobre lo bueno y lo malo, sobre las desventajas y desventajas, sobre lo que tu cabeza te dicte y sobre lo que tu corazón te indique!!! (yo consumido totalmente en la plática, me mantuve al margen pues, mi atención estaba centrada sobre lo que me parecía ser un consejo muy acertado!, con el tiempo -y ya con varios kilómetros recorridos- me pareció eso muy cercano o parecido a la famosa “Dialéctica” o al “Método Decartiano” o a las ponencias de Hegel, en su afanosa búsqueda sobre el yo interno de todo ser humano!). El Tigrito logró explicar que esa talvés sería la única oportunidad en su vida de llegar a ser alguien, si no -continuaba- siempre voy a ser un humilde y pobre sastre, incapaz de ofrecerle a alguna mujer un futuro cierto y sólido y, si acaso llegara a tener hijos, estos -de seguro- jamás podrán tampoco aspirar a un futuro alentador, compréndanme...por favor...(dijo sollozando), Tigrito tenés todo el derecho de aspirar a eso y más (dijo mi abuelito), yo no te estoy diciendo que lo hagas ni que no lo hagas, la desición será tuya y, cualquiera que sea, tené por seguro que la comprenderé y te apoyaré, eso sí (continuó) no te olvidés que, al tomar una desición estarás inevitablemente afectando a otras personas, de verdad! (acordó mi amiguito), ni me acordaba de la Nora y las gemelas, si yo me voy, nadie les va a ayudar!, ves como es importante que lo pensés muy bien?, mira Tigrito (seguía mi abuelito), hablá con el señor embajador, preguntale todo lo que se te venga a la cabeza, exponele toda tu problemática, recordá que el te quiere ayudar y estoy seguro que hará todo lo posible para que tu desición sea la más acertada, si verdad? (respondió aquel), fíjese que me dijo que el sábado iva a venir a la casa de la niña Tancho, dijo que traería a doña Jackelyn (su esposa) y a su hija Mayte, si quiere vamos?, es que, hasta la niña Tancho me dijo que llevara a mi hermana, que van a asar unos patos a la mandarina por que también va a venir el hermano de ella y su familia, que dice? Fijate Chepito que, una de esas noches hubo una gran balacera en el pueblo, eran como las 2 de la mañana cuando la tronazón de las balas, nos despertaron a todos, yo hasta quería salir a ver que era pero, mi abuelita no me dejó, se oía como que venía de por adonde las Paniagua, es que, como ellas tenían un “centro de libertinaje”, era costumbre oir de relajos, bonches, peleas y trifulcas que se armaban especialmente los fines de semana. Al apaciguarse la cosa, nos volvimos a entregar a los brazos de Morfeo, a la mañana siguiente, ya se sabía en todo el pueblo que el comandante se había ido a meter a ese lugar, buscando al “chele mico”, es que según decían, el “chele” se había levantado a la alcaldesa y se la había llevado para La Libertad adonde, se pusieron una buena “papalina” y se quedaron a dormir en unas champas y que, la Juana “cabuya” los había visto y cuando el comandante la quizo meter presa por no pagar los “impuestos”, esta, bien enojada, la había gritado en su cara que era un gran mari....do, maje y pen....saba que no tení hue....sos quebrados pero que, los pantalones le quedaban muy grandes, te están comiendo el mandado maje!!!, (dicen que le gritaba cuando aquel la llevaba arrastrada del pelo y de las piernas, para las bartolinas del pueblo). Pues dicen que, despues de meter presa a la Juana, se fué hecho una chinchintora para la oficina de la Menchita, enfrente de don Agustín Pérez (el síndico municipal) quien le estaba dando cuentas, y sin decirle nada a alguno de los dos, le dió un solo verg...uenza siento de esto, en la mera cara, a la pobre Menchita quien, se fué trastrabillando hasta que su cabeza se estrelló contra una mesa de centro que tenía un vidrio en la parte de arriba, y salió -todavía- rechazada hacia el suelo, adonde cayó de una vez, dando un golpe pesado y sórdido al entrar en contacto su cuerpo con el suelo de fríos ladrillos de cemento rojos, y azules; atontada por unos segundos, su cuerpo pareció retomar la clásica forma de un feto o la de un embrión y, no contento aún, el comandante se volteó en dirección de don Agustín y amenazantemente, le gritó en su cara: “Y vos que me vés hijuep.....oeta?”, “Te vas a meter a defender a esta pu....ma”?, “A lo mejor vos tambien te la estás cogiendo verdad?” y al avalanzarse contra el síndico, se deslizó sobre los vidrios rotos de la mesa de centro, dándole tiempo a aquel a que se escapara del cuarto y salir barajustado! El comandante mandó a llamar a los policías y les ordenó que cerraran la alcaldía y que reunieran a todos los empleados en el salón de bailes, una vez ahí, les dijo que la alcaldesa se había desmayado pues, estaba bien enferma y que mientras ella se estuviera recuperando en su casa, el sería quién tomaría su lugar, asiesque, todo las entradas del visto bueno de los animales, de los impuestos, de los fondos por parte del gobierno, las donaciones y hasta de las multas, deberían dárselas a él personalmente, no quiero que le anden contando nada a la gente y si llego a saber de alguno de ustedes que ande hablando mie...les sobre mí, no solo lo voy a mandar a la mi....sa del domingo, si no que también los voy a zampar preso, me oyeron?, me entendió señor síndico??? (dijo refiriéndose a don Agustín). Mientras tanto, el sábado se llegó, mi hermanito se había quedado a dormir en mi casa y hasta andaba “estrenando” una mudada, formada por una camisa manga larga color celeste/azul y un pantalón gris de “Sincatex” que el mismo había hecho, se le veía muy ansioso y -logicamente- nervioso. No te aflijás hombre (le dije), con una sonrisa, me respondió como para mostrarme que todo estaba bien, mirá Monsiour -dijo abruptamente- aunque yo me vaya, jamás te voy a olvidar hermanito!!! Y con los ojos humedecidos por los líquidos que me emanaban de mi alma, le ví partir hacia la cita mas importante de su vida, suplicándole al Todopoderoso que se acordara de él, dándole una oportunidad de poder realizar sus sueños y anhelos pues, sufrimientos y dolor...ya había tenido demasiados! Y ya no puedo continuar Chepitorio, ahí sigo otro día papá!
Salú
El Monsiour.