Capítulo XXVIII
Hola Chepito!
Y como has estado brother?, yo -junto a mi familia- estoy gracias a Dios muy bien! y sinceramente complacido, satisfecho y enaltecido al saber que, como miembro orgulloso de UNISAL he colaborado aunque sea con un poquito, a “Establecer la Diferencia” con nuestros hermanos -ahora más necesitados que nunca- allá en la tierra linda. Como te dije por teléfono Chepito, fijate que yá mandamos nuestro primer embarque y justo en estos momentos, nos encontramos preparando el segundo!, que te parece papá?, en realidad, te repito, todo nos ha salido bien gracias a la planificación y buena dirección de nuestra lider quién, con su exacto sentido de coordinación, organización y proyección, hace que uno se sienta útil y deseoso de dar todo lo que Dios le permita hacer, por los más necesitados!
Bueno brother, para complacer tu interés y el de varias otras almas hermanas que me han preguntado (y reclamado, casi!) por que me he tardado tanto en dar a conocer el siguiente capítulo del Tigrito, me apresto ahora a darlo a conocer, aquí está, dedicado con todo mi corazón a los que me han preguntado y en particular al brotherazo JakeMate, a mi intrañable hermanita Ninfa, a mi queridísimo hermano el Poderoso Daguito, al extraordinario hermano en la tierra linda, Marito (y a su papá, tan calidá!) y, por supuesto a la causante de mis satisfacciones explicadas anteriormente...la linda Soylamar!!!
El Tigre se mudó a un bonito y cómodo apartamento de la niña Laura Carranza, con puerta hacia la calle y con una pequeña terracita en la ventana de la sala con espacio para poner dos sillas y una mesita lo que, en los fines de semana, permitía a los presentes, apreciar casi toda la actividad que en el parque del pueblo se llevaba a cabo, así, varias veces, me fuí a visitar a mi amigo, con el propósito de ir a “ver” a las bichas que caminaban alrededor de las bancas de cemento y piedra, bajo los palos de bálsamo, cedro, laurel y maquilishuat que eran los que predominaban en el parque de mi pueblo. Desde ahí, escuchabamos también aquellas hermosas melodías en ritmos de valses, tangos, marchas y hasta cumbias que la banda municipal se “echaba” en el bello y acústico quiosko en la parte central del lugar, rodeado de jardines llenos de rosas, gladiolas, veraneras y jasmines! En las noches románticas de los meses veraniegos, veíamos -con cierta picardía- a las parejas buscando satisfacción en sus candentes caricias y acurrucarse en los pequeños escondrijos que las matas y arbustos armaban en complicidad con la obscuridad que se creaba bajo las ramas de los arboles que no permitían que se filtrara la luz emanante de los faroles ni mucho menos, de la que provenía de la luna -tan “Celestina” como siempre! Y fué así -precisamente- que varias veces pudimos observar a la profesora de la escuela parroquial y su novio, darse unas buenas amontonadas marca “Gala!” y, cada vez que esto pasaba, El Tigre me comentaba -fijate Chepito-, “Que era una lástima que ella fuera mayor que él por que, de no ser así, el haría la lucha pues, desde los días aquellos que juntos nos encaminabamos a la clase de la niña Lety, a eso de la 1 y 20 de la tarde, que nos sentabamos en la acera y al verle llegar, nos tirabamos al suelo para verle las piernas, al momento que ella de manera maliciosa y candensiosa subía las escaleras de la escuela, él estaba loco por ella y sabía que a ella, él no le era indiferente, es más -me dijo una vez- creo que ella piensa también igual que yo y sé que ..... le gusto y me desea!!!”
Uta no jodás vos Tigre -le dije-, como se te ocurre eso?, que no vés que ella es mucho mayor que vos?,
que se va a andar fijando en un “bicho” -como vos-!, además, parece que se va hasta a casar con ese su novio quien es de su misma edad!, lo sé Monsiour (me respondió) pero..... (no termino su frase pero, su semblante y mirada tan segura y suspicaz me indicaban que algo estaba tramando este mi querido hermanito!).
Una tarde de un sábado, estabamos ahí comiendo pan dulce y tomando café, cuando pasó la Eva (hija de don Mario Rivas, dueño de una sastrería/almacén) con su sirvienta, la Irma “Jirafa”; quien sabe de adonde venían pero, la Irma que se iba comiendo un mango “twist” con algüaiste, sal, limón y chile molido, al ver al Tigre, se lamió los dedos rapidamente y con una risa bien jayana, le preguntó: “Vas a ir al baile en la noche, Tigre?”, aquel, no le respondió pero, de un solo salto cayó a la acera y de pronto, se puso a la par de ellas y, cuando habían dado unos pasos, estaba ya hablando con la Eva, con la Irma caminando un poco más atrás; alcancé a ver que cruzaban la esquina de don Quique y me quedé ahí por unos minutos. Al ratito venía aquel rebosante de alegría, de un nuevo salto, se subio a la terracita y me empezó a contar que iría a pedirle trabajo a don Mario. Que decís Tigre? (le pregunté). Si hombre Monsiour, lo que pasa es que, como la Evita está interna en el Bethania de Santa Tecla, solo viene al pueblo los fines de semana y su papá, no la deja salir casi, asiesque, voy a trabajar en su casa, para verla las veces que pueda, que te parece?. Uta Tigre le repliqué- vos si que estás loco papá!, solo a una persona como vos se le ocurre una babosada así, que no vés que te podés meter en problemas?, don Mario es bien bravo y además, amigo de la guardia! No te aflijás Monsiour -me contestó- yo solo quiero llegarle a esa mamacita de la Eva quién está pidiendo....., y yo le voy a dar!!! Si hombre, pero, y que vás a hacer con los cipotes que les estás enseñando a leer? No hay problema mi querido amigo -dijo aquel- yo solo quiero trabajar para don Mario para ver a la Eva y como ella solo viene los fines de semana, voy a traerme el trabajo a la casa y cuando ella esté aquí en el pueblo...llegaré a la casa de ellos, a entregar lo cosido, que te parece?, así, no voy a dejar de ir al dormitorio público a enseñar a leer, durante la semana! Al comprobar que aquel estaba bien decidido a hacerlo así, ya no dije nada más al respecto!
En esos días, andaba la bulla en la radio, televisión, diarios y en boca de la gente, que se acercaba un peligroso huracán a la zona centroamericana, los anuncios y noticias eran de alerta pues -decían- que este huracán sería el peor en toda la historia de nuestro país y se temía que duraría varios días llenos de lluvia, inundaciones, devastaciones y total destrucción. Había una emisora (no recuerdo si era la KL!) que predecía miles de damnificados y millones de colones en pérdidas materiales, a causa de este huracán que le habían nombrado: “FIFI”. En el pueblo se empezaron a reunir algunas personas con el propósito de formar cuadrillas de rescate y hasta grupos filiales de la Cruz Roja y de la Cruz Verde, la Menchita (quién había retomado el puesto de alcaldesa ya recuperada de la “sopapiada” que la había dado su marinovio, el comandante), también se metió de organizadora y con la ayuda de Javier “Cuchinchín”, Gerardo “Cuche”, Marcial “Yegua Panda”, José “Tacuazín”, la Gloria “Zacatona” y la Rosa “Culuehierro”, formaron el comité de emergencia del pueblo!!! Y empezaron a anunciar a través de bandos y carteles que la población estaba segura y protegida, ante el terrible huracán “FIFI”, gracias a las gestiones de la señora alcaldesa, el comandante y todo el comité de emergencia. Ante esto, toda la gente...sintió más miedo! (miedo que todo fuera una farsa de parte del gobierno para seguir reprimiendo al pueblo).
Uta Chepito, recuerdo como en esos días, las señoras biatas, no salían de la iglesia, resando y pidiéndole a los santos, que nada malo pasara, también a las señoras de pañales blancos en la cabeza (nunca supe de que religión eran!) y las vendedoras del mercado, que corrían como hormigas locas de un lado para otro con cara de preocupación, las mamás no permitían salir a sus hijos y al hacerlo aquellos, rapidamente se aprestaban ellas a meterlos de regreso hacia adentro de sus casas, las calles del pueblo estaban muy desoladas esos días (y limpias por cierto!) y el ambiente en general era de suspenso y tensa calma. Los negocios cerraban temprano y los dueños de almacenes o tiendas algo fuertes, mandaron a poner portones de hierro en sus vitrinas (decían que para evitar que el viento rompiera los vidrios y que hirieran a alguna persona inocente, todos sabíamos que era para no permitir que al romperse, las personas pudieran agarrar alguna taza de china, o corte de tela, o camisa,, o cuaderno, o radio “Phillips”, o pliego de papel “Manila” o, bolsa de “Meneítos” o, cualquier otra cosa que estuviera al alcance!), las escuelas cerraron en esos días (permitiéndole a los profesores “Hebreos” que se dieran la grande en las “refresquerías” del pueblo), si con decirte que hasta los salones de la “Calle Sin Ley” se veían bien tristes y ni se oían las canciones rancheras con esos gritos bayuncos que solían sonar en esos antros del vicio! En definitiva, mi pueblo de esos días anteriores al huracán Fifí era un pueblo totalmente diferente....., apesumbrado, preocupado y triste! Solo en la alcaldía se veía “movimiento” en todas las noches, aunque, no permitían la entrada de otras personas que no fueran del “partido”.
Bueno Chepito, ahí te seguiré contando al rato, oyiste?
Por el momento, permitime agradecerte y felicitarte hermano,por todo lo noble y desinteresado que has hecho para ayudar a las víctimas de este hermano de Fifí, el Mitch, que Dios te lo pague con felicidad, paz y bonanza!
Salú, abrazos para la Dinorita y besitos para los cipotes,
El Monsiour.