Capítulo VI
Que paso, Chetoñito?
Mira man, fijate que, como a la semana de estar El Tigre en el pueblo, la niña Lety fue a platicar con don Victor Escobar (QEPD), para ver si podia agarrar al Tigre de aprendiz, don Victor, como siempre fue una buena persona, no solo acepto, si no que tambien ofrecio comprarle todos los utiles que aquel le faltara. Ese dia, fuimos al cuartito que alquilaba la abuelita del Tigre, a darle la buena noticia, uta mano, de plano que daba lastima el espectaculo, fijate Chepito que todos, hasta la niña Chus (abuelita del Tigre), dormian en el suelo, solamente ponian un plasticote azul que tenian!, el hermano mas grande del Tigre (Roberto), se habia ido junto a Carlos “Calambre” a buscar trabajo a San Salvador, ya habian pasado como 3 semanas y no sabian nada de el, Luis el otro hermano, se iva en una de “La Rancherita” ayudandole al cobrador, para hacer unos centavitos pero, habian algunas veces que ni siquiera llegaba a dormir al cuartito -nos conto la niña Chus-, “yo tengo estas mis reumas que no me ayudan cuando ando vendiendo las cuajadas” (continuo ella) y para acabar de amolar -sentencio- esta “matalas callando” de la Nora (hermana del Tigre) esta ya pansona, la muy sinverguenza!!!, ay Dios mio si yo ni se como vamos a hacer??? y se solto en un llanto sordido y penetrante, un llanto que desgarraba el alma, un llanto que “desarmaba” a cualquier valiente o cipote, ajeno a las circunstancias -como yo-.
Mire niña Chusita, empezo a hablar la niña Lety, no se preocupe tanto por que, ya va a ver como le va a ir bien, yo le voy a ayudar con lo que pueda, ademas que El Tigre ya va a poder hacer pantalones y pronto le va ayudar tambien, verdad Tigre?, si! mamachus!, no se aflija ombe! (respondio aquel), ay niñita de mi alma!, si nosotros ya no tenemos consuelo! alcanzo a decir la niña Chus, si viera que hay algunos dias que no tenemos ni para unas tortillitas!; si, pero eso no es problema, mire a partir de ahora, cada vez que no tengan algo de comer, vayan adonde la niña Orbe y digales que yo respondo, oyo?, ay, mi’hijita de mi alma, que Dios me la bendiga mi chula!, aunque no sea por mi, pero, por favor hagame la “viasuya” con El Tigre y con esta condenada infeliz!
La niña Lety, nos dijo que nos salieramos a jugar, asi lo hicimos, ella se quedo, de seguro, para darle algun pisto a la mamachus. Al atardecer, me pidio que le acompañara al desvio, para esperar una “directa” por que ya estaba oscureciendose. Dispusimos irnos por la calle del cementerio (que mas que calle, era callejon), al pasar por el aserradero de Martin, la niña Lety se resbalo en el lodo del callejon y cayo sentada, choyandose las “de atras” pues, el suelo estaba en bajadita, haciendo que la falda se le enrrollara hasta llegarle a la cintura y -logicamente- enseñandome sus “panties”, ayudame!, me pidio, y yo -petrificado por el maravilloso episodio ante mis ojos- no sabia que hacer, ayudame Monsiour, volvio a decir....si, si...y que quiere que le haga?, que me ayudes a limpiarme las n.....no tengo que decirtelo, por que ya lo sabes!, ah?, que le limpie que?, Si!, limpiame las n....noches me dan miedo!, que no ves que asi no me puedo ir en la camioneta?, ah!, esta bueno pues -dije- y me apreste muy docilmente a limpiarle al barro a la niña Lety en sus lindas y contorneadas na....nadie me creia despues pero, es la verdad!
El Tigre me esperaba todas las tardes, enfrente del parque, ahi en la esquina del billar de don Tavo, para irnos juntos a la escuela; un dia, aquel estaba bien “acelerado” cuando yo llegue y me salio al encuentro diciendome: mira Monsiour, fijate que yo estaba esperandote sentado ahi en la cuneta enfrente de las gradas de la iglesia, cuando iva subiendo la linda profesora de la escuela parroquial y yo, de chiripa voltee a ver para arriba y cabal le vi las piernotas y hasta los calconcitos papa!, no jodas!, -le dije yo- y al dia siguiente y por muchos dias despues, cabalito a la 1 y 20 mas o menos, ahi estabamos, los dos, esperando que llegara la linda profesora, yo creo que a ella, le gustaba que la vieramos por que, nunca nos dijo nada y como que por “fregar”, se ponia unas falditas bien flojas y cortitas fijate!, es mas, cada vez que la encontrabamos, ella se ponia a reir con El Tigre, mira Chepito, este hecho, no te lo contara si no fuera por lo ironico que te voy a contar mas adelante.
Un dia, Arturo Rivera, nos pidio que le ayudaramos con eso de las divisiones de “quebrados”, quieren ir a mi casa el sabado? - nos pregunto- , El Tigre respondio rapidamente que si!, despues me explico por que, los papas de Arturo tienen una gran tienda, talves nos dan pan y fresco o hasta gaseosa!, me dijo. El sabado pase por adonde don Victor a recoger al Tigre, llegamos a la casa de Arturo, quien estaba encaramado en unos pantes de leña rajada que el papa tenia para vender y empezamos a estudiar las divisiones de “quebrados”, en eso estabamos, cuando entro una cipota morenita con un lunar arriba de los labios, quien no dijo nada pero, se le quedo viendo al Tigre con esa mirada “picaresca” que tienen las mujeres, agarro un canasto y se salio del cuarto, y ella quien es? (pregunto El Tigre), es Adela mi hermana mayor -respondio Arturo- y a que escuela va ella? (volvio a preguntar El Tigre), estudia en el Guadalupano en San Salvador (respondio, otra vez Arturo) y cuantos años tiene? (El Tigre, otra vez!), uta Tigre, y por que no le preguntas vos pues?! -le dijo muy serio Arturo- y para mi sorpresa, aquel se salio del cuarto. Ojala que no se vaya a despertar mi papa por que le va a dar una buena ahuevada al Tigre y una ver...dolaga a la Adela, me dijo Arturo, y eso por que? (pregunte yo), es que a mi papa, no le gusta que nadie se le acerque a mis hermanas, mucho menos a la Adela. Al rato llego aquel con una “Fanta” en la mano y con una sonrisa mas grande que el Lago de Ilopango. Nos vamos ya Monsiour, me dijo; uta esperate ombe! ,se metio Arturo, ya va a venir mi mama de traer el pan de adonde la niña Chayo y comemos con gaseosa, vea Monsiour?, si hombre eso esta bueno, dije yo! (no le dijo al sordo Alirio!), al llegar la niña Blanquita, mando a la Carmen (otra hermana de Arturo) con unas “santanecas”, “polvorones”, “peperechas”, “pegados”, “marialuisas”, “salpores”, “suspiros” y hasta un pedazo de “semita de piña”, este dice mi mami que es para vos, le dijo a Arturo, bueno pues ivamos a empezar a comer cuando entro al cuarto la Adela y se sento junto al Tigre, y a vos de cual te gusta?, le pregunto, eh, eh, eh, este, a mi me gusta de cualquiera!, comete este mira, insistio ella, vieras que ricos los hace la niña Chayo, al momento de ponerle en su mano un “salpor”, asi lo hizo aquel, nosotros solo veiamos como se miraban entre los dos. Despues de habernos “rebanado” toditiditos los 12 pedazos de pan, nos fuimos para la casa, ahi por la barberia de don Quique Guerrero ivamos cuando me dice El Tigre, hey Monsiour, ahora no vamos a ir a ver “la Lucha Libre” oyiste?; ve?, y por que no? -le pregunte-, es que fijate que nos vamos a ver con la Adela y como no puede salir sola, se va a traer a la Delmy Ortiz, asiesque ahi me haces gallo oyiste?.
Como a eso de las siete y media, estabamos ahi por el cine “Atlacatl”, cuando alla por la esquina de la tienda del “Turco” se asomaron las tres, si hombre Chepito, fijate que tambien venia la Sonia Grijalba, El Tigre se puso de un solo al lado de la Adela, a mi me dejo el muy ca....rrito loco, enmedio de aquellas cipotas que como eran mas grandes que yo, me agarraron cada una de mi mano y me abrazaban como si yo fuera su juguete, bueno, pasando por el portal de don Chente ivamos cuando dice la Adela; vamos a la sorbeteria? SI!!!, respondieron las otras, este, este, este, yo no quiero, dijo El Tigre, es que acabamos de comernos uno vea Monsiour?, si hombre y ya estamos llenos! -tuve que decir yo- y es que el problema era Chepito que no teniamos ni cinco. Ay no se hagan asi!, vamos? insistian ellas!, bueno vayanse ustedes y yo les caigo ahi -dijo El Tigre- al momento de irse; pero llegas!, oyiste Tigre! -le grito la Adela-, si ombe ya voy a llegar, nomas voy a ir a hacer un bolado, y se fue..., vaya mi...mentada suerte, ya vali ver....daderamenrte me sentia muy mal, hasta sudaba del miedo a la gran ahuevada que presentia iva a sufrir al llegar a la sorbeteria, llegamos y aquellas, empezaron a ordenar hasta sorbetes dobles! y yo, con aquella tembladera que no hayaba ni que hacer, solo me acuerdo que se me salia una risa bien nerviosa y que me daban ganas de salir barajustado del lugar, cabal en eso estaba cuando llega muy campante El Tigre, y vos ya pediste, Monsiour? -me pregunta-, solo movi mi cabeza para responderle que no y el me sonrie diciendome: pedi un doble de chocolate con vainilla como te gustan ombe!, como vio que no lo hice, el lo pidio por mi junto al que pidio para si mismo, lo comimos y nos estuvimos platicando por un buen rato (yo solo pensaba en el momento de pagar), cuando las muchachas dijeron que ya se tenian que ir, Adela se levanto y dijo que ella pagaria, para mi total asombro, El Tigre sale a su paso y dice: no, no, no Adelita, yo voy a pagar!!! y saca un billete de dos colones!!!
Las encaminamos hasta la venta de Jarcia de la Licha Morales, ahi en un rinconcito, topados contra el poste de la luz, la Adela agarro al Tigre y le dio una tremenda “lambida” que para que te cuento, papa!
al ir de regreso, le pregunto al Tigre, oyi vos man! y de adonde agarraste pisto ah?, ja!, fijate que le fui a decir a la niña Orbe que si me podia prestar 2 colones para comprar unas Valium y otras pastillas por que mamachus estaba mala de los nervios y que, se los cobrara a la niña Lety!, no cab....allo viejo, no hubieras hecho eso hombre!, -le dije-, uta Monsiour como ya te hartaste el sorbete, ahora estas con babosadas, vea?
respondio el muy des...pistado! y seguimos caminando.....
Salú,
El Monsiour.