Nuevo Edén de San Juan, 25 de Marzo de 1999.
Señor Pascual
Alcántara
St, John’s New Eden,
PN. 11001. USA.
Recordado don Pascual:
Espero que al recibo de la presente se encuentre gozando de buena salud.
Después de este corto saludo paso a lo siguiente: primeramente quiero explicarle
que su señora, la niña Cande, me vino a buscar, para que yo le escribiera esta
carta pues, como usted sabe, debido a que ella no puede escribir, necesitaba los
oficios de un escribiente y, como yo, desde que estaba en la escuela primaria de
mi pueblo, siempre andube metido en todas esas cosas de la semana cívica,
bailando en los actos para el día de las madres, partícipando en el diario de la
escuela, desfilando a todo vapor (hasta hacer que mi uniforme de tela barata
cambiara de color, debido al sudor) y hasta haciendo “fonomímicas vestido de
canibal” para entretener a los profesores en la celebración de su día, (o sea el
21 de Junio!), pues, aprendí rapidamente (de seguro me ayudó mucho que todas las
mañanas, los profesores que siempre llegaban de goma y sin ganas de trabajar, me
ponían a que escribiera en aquel tremendo pizarrón negro, la lección del día de
la clase de Idioma Nacional, los diferentes caracteres de los reinos animal,
vegetal y mineral de la clase de Ciencias Naturales, los jeroglíficos y
diferentes elementos exactos de Matemáticas y, hasta a dibujar los mapas de toda
la geografía mundial para la clase de Ciencias Sociales), bueno pero, lo que le
estaba contando es que, aprendí a escribir desde muy cipote y como don Casildo
(quién es el escribiente del pueblo) cobra mucho por hacer los documentos, con
la paja de que está siempre con demasiado trabajo, toda la gente me busca ahora
a mí, para que yo les escriba las cartas y todos los demás papeles que sean
necesarios, por que, yo solamente les cobro lo justo, con decirle que, por esta
carta, la niña Cande, solamente tiene que prepararme el almuerzo por 2 semanas,
lavar y planchar mi ropa cada domingo por todo el mes de Abril (como solo tengo
unas 4 mudadas, le sale bien barato a ella), asiesque, ella me vino a buscar
esta mañana para pedirme que le escribiera esta carta a usted por que, según me
contó, está muy afligida por que usted no le ha mandado nada de pisto desde que
se fué hace 18 meses y nisiquiera le ha escrito desde que le mandó a pedir su
partida de nacimiento en Octubre del año pasado, cuando usted le dijo que la
necesitaba para sacar su licencia de manejo y poder así conseguirse un buen
trabajo que le permitiera “juntar” algún pisto para mandárselo a ella y los
cipotes antes de la navidad. Ella dice que le diga que la situación está bien
fregada pues, los cipotes ya empezaron a ir a la escuela y con tanto gasto en
cuadernos, lapices y las demás cosas, ya no haya ni como hacer. Ella sigue
haciendo sopa de pata los sábados y aunque, saca algún pistío, no es suficiente
para tanto gasto pues, tiene que ocuparse también de sus suegros (o sea sus
papás don Pascual), además, dice ella que ultimamente Rogelito ha estado bien
enfermo del estómago, ya lo llevó a la clinica de Ciudad Barrios pero, no se
alivió con la medicina que le dieron. Me dice ella que le cuente que el pobre
Rogelito, se revuelca del dolor al ir al cien y que, en una ocasión, hasta los
demás hermanitos vieron la tremenda lombrizota que aquel pobre echó!, la niña
Chita le dijo que le diera tés de yerba buena y con eso se le aliviaron un poco
los dolores pero, algunas veces se “hace” en la cama y el pobre está ya bien
palidito y ni va casi a la escuela. La hija mayor de ustedes, la Toña, ya no
siguió en la escuela pues, como dice que le caía mal a la profesora, nunca
sacaba buenas notas y por eso, siempre la aplazaban, ahora quiere aprender a
coser y uno de estos días va a ir a platicar con la niña Tita, para ver si le
deja ir a su costurería a aprender un poco. Jonacito está bien, no se supo que
le pasó en su oído izquierdo que no oye nada y la señorita de la universidad que
junto a los demás muchachos, vinieron en Enero de este año, le explicó a la niña
Cande que, parecía que desde pequeño le había caido una infección que, con el
tiempo se le había regado por todo el interior del oído y que, a estas alturas,
era imposible hacer algo por el muchachito. A la niña Crucita (su mamá) le
siguen los ataques de epilepsia, la última vez, se cayó cerca del canto de la
pila y se golpeó la frente, fué tan fuerte el golpe y la herida que, pasó
sangrando por mucho rato, hasta que don Romualdo trajo un trapo untado de gas y
se lo pusimos en la herida, se le cortó. Su papá, don Casimiro ya casi no mira
el pobrecito, el todavía hace el ánimo de querer trabajar, se levanta temprano,
se viste y empieza a caminar hasta que, se tropieza contra el cancel o contra
una silla o algo, el siempre dice que si no fuera por que la vista le falla un
poco, nosotros no tuvieramos tanto problema pero, eso sí, él nunca deja de tener
fé en usted don Pascual pues, le dice a la niña Cande que tenga paciencia que al
nomás encontrar trabajo usted, les vá a empezar a ayudar! Bueno don Pascual,
esto es solamente lo que la niña Cande le quería contar, dice que no se preocupe
pues todo lo demás está bien, solo que, vea como consigue un trabajito algo
rápido por ahí, para que les empiece a ayudar. Sin nada más por el momento,
aprovecho para ponerme a sus apreciables ordenes.
Atentamente, su alto y seguro servidor,
El Monsiour.
Señor Pascual Alcántara
St. John’s New Eden
PN. 11001. USA
Recordado don Pascual:
Espero que al recibo de la presente se encuentre gozando de buena salud en ese gigante país. Después de este corto saludo, paso a lo siguiente: Como usted ya sabe, yo soy el nuevo escribiente del pueblo (es decir, el que le hace competencia a don Casildo en esto de la escribidera) y, por eso, vino la niña Cande, es decir, su señora, primeramente a que yo le leyera la carta que usted le mandó (en respuesta a la que ella le envió y que la escribí por ella) y también para que le escriba esta contestación. Quiero pedirle que por favor, no se vaya a enojar conmigo pues, yo solo hago mi trabajo; le hago esta aclaración por que, según la carta que le escribió a la niña Cande, a usted como que no le gustó mucho que ella haya tenido el abuso de reclamarle su ayuda, bueno, usted disculpe don Pascual pero, comprenda que yo solo escribo lo que me piden. Pasando ya a mi trabajo, la niña Cande le manda a decir que, le perdone el abusimiento pero, que si no fuera por la necesidad que ella y los cipotes tienen (también sus papás), jamás se le hubiera ocurrido causarle alguna molestia. Dice que le dá mucha pena que usted, solo haya podido encontrarse un trabajito varnizando muebles, ganando solamente 7 dólares la hora y, viéndose obligado a trabajar horas extras para poder alimentarse con unos “BigMacs”, refrescarse con un “seis” de “Budweiser”, alquilar algunas peliculas “corrientes” de corte ranchero, de narcotraficantes o de mujeres chulonas, con apenas lo suficiente para pagar la “renta” del apartamento que comparte con unos cheros que le dieron adonde vivir, (aunque sea que duerma en un sofá de la sala), dar su cuota por el pago del teléfono (que es usado casi solo por los otros pues, a usted solo de vez en cuando, le habla la señora cocinera del camión repartidor de comida -que llega a su fábrica-, a quién usted le ha caído bien pues ella es chapina y usted es el único centroamericano que trabaja ahí) y apenitas le sirve para irse con los amigos a darse una vuelta a los bailes y barras, para desaburrirse un poco los viernes, sábados y a veces domingo. Dice ella que le apena saber que usted está sufriendo ahí en ese lejano país pero, le pide que no se aflija ni se desespere, que primero Dios las cosas van a mejorar para usted. Ella le va a pedir al Señor para que le permita encontrar un trabajo mejor, para que les pueda empezar a mandar aunque sea unos centavitos y que ya va a ver, como hasta Rogelito se vá a poner mejor de su estómago, también espera que Jonacito se recupere de la infección en su oído y que, en fín hasta que sus papás se alivien un poco, aunque eso lo vé ella bien dificil pues, a la niña Crucita le dán “sus” ataques casi cada día y don Casimiro está cada vez peor, con contarle que un día de estos, se fué a la finca de don Chilo a pedirle trabajo en la limpia del terreno para la sembrada de maíz y cuando quizo dar una peinada con su cuma, se fué de bruces y en la caida, se zafó el brazo izquierdo, afortunadamente estaban por ahí don Gerardo “El Cutío” y Rafa “Calavera” quienes lo zobaron con tigüilote y se lo llevaron rapidito a la casa, todavía lo tiene bien hinchado el pobre!, pero gracias a Dios no se dió un cumazo en una pierna o algo así pues si no, hasta quizás ya lo hubieramos velado al pobrecito, Dios no lo permita!!! Fijese que la Toña fué a donde la niña Tita a pedirle que le enseñara a coser pero, ella le respondió que ya no tenía espacio para la Toña, pues, le estaba enseñando a la Tere “Bailona”, a la Gloria “Hormiga Loca”, a la Luz “Pechuga” y a la Carmen “Punta de Diamante” pero, que si quería trabajar como sirvienta, ella le podía decir a la niña Lucía de Baires Gaitán (quién es una señorona platuda que llega desde San Miguel, cada semana a comprarle los vestidos que cose), a ver si ella lo podía colocar con algunas de sus amigas en San Miguel, Usulután, Berlín o Santiago de María), asiesque, la Toña le dijo que estaba bien y, según parece, aquella se va a ir. A la niña Cande la dá un poco de tristeza y miedo pues, la Toña apenas anda en los trece pero, como no hay de otra, se vá a tener que ir la pobrecita (así, dice la niña Cande), aunque sea ella que no pase hambre. En fín que aquí en el pueblo no hay mucho que hacer y el hijastro de Juan “Pichón”, el mentado Ramiro, andaba ya encima de ella, si hasta dicen que un día se la llevó allá por el camino al “Cerro del Gallo”a mí me llegó a avisar la Rosa Pleitez, solo que, como estaba preparando la sopa para el día siguiente, no pude ir a venadearlos, y cuando regresaron, varias horas después, en la gran obscurana, yo medio muerta de la aflicción le pregunté pero, la muy condenada no me quizo decir de adonde venía, solo se reía la muy..... La niña Cande quiere que usted sepa que, se siente muy triste cuando tiene que acostarse sola, más aún cuando, su vecina, la Rosario y su marido, encienden el radio y se ponen a oír unas canciones que usted decía que le gustaban mucho, si hasta le dán ganas de pedirle que se regrese mejor -dice-. Solo que, cuando se acuerda que cuando usted pueda, les vá a empezar a mandar algún pistío y al nomás “juntar” lo suficiente, usted se va a regresar para vivir juntos por siempre, es que ella, se conzuela y se traga sus lágrimas de tristeza y de dolor. Don Tancho Cortéz ha estado llegando a cobrarle el dinero que le prestó a usted para que se fuera a ese país, como la niña Cande le dice que usted todavía no ha encontrado trabajo, él responde que entonces será ella quién tendrá que pagarle, por que si no, le va a quitar la casa!, la niña Cande ya no haya que decirle para que ese viejo apestozo a puro, ya no moleste tanto pero... Bueno don Pascual, dice la niña Cande que no quiere aflijirle con tantas cosas tristes y que mejor hasta aquí le vá a contar, le pide que no se preocupe por ellos pues, están bien y que le pedirá mucho a Diosito para que le cuide a usted y que le ayude a encontrar un buen trabajo.
Adios don Pascual.
El Monsiour.
Nuevo Edén de San Juan, 14 de Mayo de 1999.
Señor Pascual Alcántara
St,
John’s New Eden,
PN. 11001. USA.
Recordado don Pascual:
Espero que al recibo de la presente se encuentre gozando de buena salud.
Después de este corto saludo paso a lo siguiente: pues, fijese don Pascual que
su esposa -la niña Cande-, acaba de llegar a mi casa para que yo le escriba esta
carta a usted, para decirle que ella ya no aguanta más la situación! Le pido que
no se enoje conmigo don Pascual pues, como usted comprenderá, yo solo hago mi
trabajo y si alguién me pide que escriba una carta, pues, así lo haré. Este es
el caso con su mujer quién, vino y hasta me suplicó que no le fuera a cobrar
pues, ella no tiene con que pagarme. Yo, ya le dije a ella que no se preocupe
conmigo pero, parece que con el tal don Tancho Cortez, si va a ver problema
pues, como usted ya sabe, este hombre va todos los días a cobrarle el pisto que
le prestó a usted para que se fuera para los Estamos Sumidos, y al no recibir ni
un abono, él quiere que la niña Cande le entrege la escritura de la casita de
ustedes, su mujer siempre ha dicho que eso será lo último que haga pues, no
quiere dejar en la calle a los niños de ustedes, ni mucho menos a sus papás don
Pascual, sabiendo lo muy enfermitos que están -principalmente don Casimiro (su
papá)- por esto, toda la gente en el pueblo está bien brava con ese señor pero,
como usted comprenderá, no hay mucho que se pueda hacer pues, como él es primo
del alcalde y hermano del juez, se siente como que puede hacer lo que quiera, lo
peor, don Pascual, es que según anda la bulla por todo el pueblo, como este
viejo ve que no le pueden pagar, anda encima de su mujer y hasta de su hija, la
Toña, para cobrarse de otra manera (?). Su señora no dice nada y bien se vé que,
a ella le cae mal ese señor pero, como la necesidad sujeta (!) pues... a saber,
verdad? Ay!, disculpe don Pascual que me meta en sus cosas pero, como
comprenderá, uno no puede dejar de sentir cólera cuando vé las sinverguenzadas y
humillaciones que sufrimos los pobres! Volviendo yá a la carta que le manda su
señora, ella le cuenta que debido a lo dificil de la situación, y como Rogelito
se puso bien mal de su estomagito, no tuvo de otra más que ir a empeñar el
serrucho, los cepillos, el trépano, las limas y otras herramientas de
carpintería que usted había dejado alzados en el cofre arriba del ropero de
nogal que usted le hizo a ella, para el dia de las madres, un año después de
haberse “juntado”. Don Jacinto (el dueño del montepío), no quería agarrar las
herramientas (por viejas y muy usadas, decía) pero, después de contarle la
situación y suplicarle por “vida suya”, aceptó darle 12 colones a su mujer. Con
este pisto, ella pudo llevar al niño a Gotera, para que lo viera un doctor.
También pudo comprar más maíz y hasta unas libritas de frijoles. Ella le pide
que le perdone el abuso de haberle empeñado sus cosas pero, dice que de no haber
sido así, hubiera tenido que vender los huevos que las tres gallinitas ponen o
quizás, hasta vender la tunca. Esto le hubiera salido peor -dice- pues, la tunca
está preñada otra vez y los tunquitos los puede vender hasta por 15 colones cada
uno (como hizo la vez pasada que tuvo cinco). Tal parece que su hija (la Toña),
le cayó buen a una señorona platuda de Santiago de María pues, hasta ya le dijo
que se fuera a hacer un examen de salud a la sanidad de Ciudad Barrios y que,
sacara una cédula (con todo y vialidad) en la alcaldía del pueblo y que, cuando
tuviera esto listo, que le avisara a la niña Tita, para llevársela para allá.
Dice la niña Cande que fué a hablar con don Sergio Marroquín, quién es el jefe
de registro civil y que este “servidor público” le dijo que con 18 colones y dos
platos de sopa de pata, él le iva a hacer el favor! La niña Cande está bien
brava con la Nora “yegua panda” por que, dicen que esta anda con el cuento que
su marido, Remberto “pichel”, le mandó a contar que usted, anda metido con la
mujer chapina que trabaja de cocinera en el camión repartidor de comida y que,
la carga para arriba y para abajo, de baile en baile, comprándole ropa y todos
los perfumes de AVON y que por eso, usted no le manda nada de pisto a ellos. Su
señora anda que se la lleva el diablo de brava pero, dice que no va ir a
reclamarle por que eso, sería darle mucha atención a esa habladora y que tampoco
quiere rebajarse!!! Más bien -dice la niña Cande- no la quiere ni ver por que,
tiene miedo que la vaya agarrar con el indio y entonces... le daría una su buena
samarriada en la carota y después la arrastraría chulona por todo el pueblo,
para que la gente vea lo chambrosa que es, talvés así le dá verguenza a esa...
(!!!!!) Dice la niña Cande que mejor no se meta con ese hablador del Remberto y
que cuando lo vea, le reclame por todas esas habladurías. Ella dice que le tiene
confianza a usted y que, sabe que le es fiel!!! Fijese don Pascual que la niña
Crucita (su mamá) tiene como 10 dias de estar en cama, la pobre solo pasa con
sus ataques y, después del golpe que se dió en el canto de la pila, ya le cuesta
estar parada, ahora solo se levanta para ir al cien. Don Casimiro sigue mal el
pobre, ahora ni a la esquina de don Genaro vá, a ver chiviar a la muchachada,
como siempre lo hacía; a mi me parece que no va a pasar este año y como amigo
suyo, le digo que le ayude lo más pronto que pueda! Bueno don Pascual, dice la
niña Cande que se cuide mucho y que no se preocupe, ya verá como las cosas van a
mejorar -primero Dios-, ya vé que la Toña ya va a trabajar y aunque no le ayude
a ellos, al menos que ella, ya no pase hambre la pobrecita! Que Dios le guarde
don Pascual y ojalá que pronto encuentre un trabajo mejor.
El Monsiour.
Nuevo Edén de San Juan, 26 de Mayo de 1999.
Señor Pascual
Alcántara
St, John’s New Eden,
PN. 11001. USA.
Recordado don
Pascual:
Espero que al recibo de la presente se encuentre gozando de buena salud. Después de este corto saludo paso a lo siguiente: pues, fijese don Pascual que su esposa -la niña Cande-, vino a mi casa para que yo le escriba esta carta a usted, para decirle ¡que se vaya al carajo! Ella lloraba de sentimiento y yo -le juro- noté en ella el profundo dolor y sufrimiento, al dictarme las cosas que debería escribirle a usted. Resulta -dice ella- que cuando Alejandro “pato baleado” regresó deportado al pueblo, le contó que usted ya vive con esa vieja chapina descarada. Lo que le duele a la niña Cande, es que, por andar con esa “señora” usted no les ha mandado ni un centavo, a sabiendas que todos están bien jodidos y enfermos, principalmente sus papás y los niños. Según el “pato baleado”, usted hasta estuvo en el hospital recuperándose de la gran marimbiada que le dió el marido de esa mujer quién, (seguió contando el “pato”) tuvo que irse huyendo a saber ¿para adonde? para que la policía no lo metiera preso y, como dejó con llave el apartamento adonde vivía, la mujer esta, no podía entrar a sacar a sus 2 hijitos, fué hasta como a la hora y media que, llegó el chinito dueño del edificio que le pudo prestar una llave. Como los niños están pequeños, no entienden que es lo que está pasando y dice el “pato” que no dejan de preguntar por su papá, que a usted, ni lo voltean a ver y que un domingo que él los vió a ustedes en un parque, notó que los niños se ponen a llorar cuando usted los chinea. Yo no entiendo -de verdad- que es lo que usted está haciendo, no comprendo ¿como puede usted procuparse de hijos ajenos y descuidar sus propios?, ¡si viera que lástima dán los pobres de sus hijos!; el otro día, Rafa “Calavera” tuvo que llevar a Rogelito, que se retorcía del dolor de estómago, a caballo hasta San Gerardo, adonde dicen que está una señora que soba. Yo, solo oí el galopear de un caballo, eran como las cuatro de la tarde, al salir a ver por la ventana, solamente alcancé a ver la polvazón, pero después, cuando andaba por la tienda de don Luis, estaba la bulla en el pueblo que Rogelito se estaba muriendo; viera que todos dicen que si algo les pasa a alguno de sus cipotes, la culpa va a ser suya y que, usted vá a llevarse ese cargo de conciencia por mal padre, si hasta hay algunos, como: Chepe “Cuma” y Martín “Aguarrás” que dicen que si lo llegaran a ver a usted, serían capaces de zamparle el corbo para que se le quite lo mie.....doso. Toda la gente ya sabe aquí, lo que usted anda haciendo ahí en los Estamos Sumidos, por eso, varios le ayudan a la niña Cande con algunas cositas, hasta don Paco (el peluquero), fué a platicar con ella, para pedirle que le dé a Jonacito pues, como él y su señora (la niña Belarmina) no tienen hijos pequeños, bien podrían criarlo, mandarlo a la escuela y así ayudarle un poco a ella pero, la niña Cande le respondió que le agradecía de todo corazón las buenas intenciones pero, que no podría desprenderse de su niñito, que -¡aunque fuera comiendo salteado, solo tortilla con sal!, prefería estar junto a ellos. La gente entiende y ayuda a su esposa pero, hay algunos que se quieren aprovechar de su situación, don Tancho Cortez, es uno de esos, si fijese que, como sabe que la Toña se fué para Santiago de María a trabajar de sirvienta, ahora este señor la ha agarrado con su señora, si anda solo vigiando a la niña Cande. Un día que ella estaba lavando en el río, se le apareció justo cuando ella estaba sin brassier, bañándose y la quiso agarrar a la fuerza pero ella, gritó fuerte y otras gentes que estaban rió abajo, oyeron sus gritos y fueron en su ayuda, al ver esto, don Tancho la soltó y le dijo que solo estaba tratando de ayudarle, acordate que tu marido tiene una deuda conmigo y como ese ya ni vá a volver por estos lados, será mejor que fuera ella pensando en como pagarle. ¡Vos sabés como! (dice Chentío Rubio que le decía), la niña Cande, no le respondía nada y solo agachaba la cabeza para que no le vieran los ojos llorosos; el señor este, se fué y Carlos “Bañado en Ruda” le ofreció llevarle la batea con toda la ropa. Como usted está esterado, ¡ya se sabe la clase de hombre que es “Bañado en Ruda”!, bien mujeriego, chiviador y bolo, de seguro (me siguió contando Chentío) que, este, también anda detrás de la niña Cande y es que, como ella todavía está pollona, despierta las ganas en cualquier hombre (terminó aquel). No sé, si “Bañado en Ruda” le ayudó a la niña Cande, ni sé nada más pero, yo le quisiera recordar que ahí si hay peligro pues, como este es soltero, siempre anda pisto, a muchas mujeres les cae bien y, sabiendo la pandeada que usted le está haciendo a la niña Cande..., acuerdese además del dicho aquel: “Tanto vá el cántaro al agua hasta que se rompe”, pero ahí vea usted, yo no me quiero meter en su vida, solo le digo esto por que me dá mucha lástima la niña Cande y sus niños. Pues, para terminar esta carta, dice la niña Cande que no se preocupe de ellos, que se olvide que tiene familia y que se quede con esa pu ...eblerina, verá -dice- que con la ayuda de Dios y de gente buena, ella va a salir adelante junto a sus hijos. Yo quiero agregarle a las palabras de ella, que me avergüenzo de usted y me dá asco su actitud, creo que usted no es lo suficiente hombre ni vale nada, como para merecer a esa gran mujer que es la niña Cande, ojalá que razone un poco y que les ayude -por lo menos- a sus hijos, pues ellos, no tienen la culpa de tener a un guzano como padre y necesitan tantas cosas que la pobre niña Cande, no les puede dar. Deseo también no tener que escribirle otra vez pues, le repito, me dá asco y rabia ver lo bajo que algunos hombres (como usted) pueden llegar a ser.
Hasta nunca,
El Monsiour.
Cartas a Chepe Toño
Che’Toñito:
¿Que onda papá?, mirá, fijate que te estoy escribiendo esta carta por este medio ( a pesar de que en tu trabajo, no podés contestarme), más que todo, entusiasmado por unas cartitas de varios hermanitos que he recibido, y que me alientan a seguir con esta mi práctica de tratar de exponer todo lo bello, mágico y único de las costumbres de nuestra “Tierra Linda”. Pues fijate que lo que te quiero contar (o preguntar) es, si sabés yá que la Maribel Mora (tu ex-sueño dorado), ¡se regresó del todo al pueblo! Según dicen, se divorció del italiano y con toda la plata que este le dió, decidió irse de Italia y comprar algunas casa en San Salvador, Santa Tecla, Sonsonate, Merliot y hasta un rancho en la playa El Obispo; A mí me contó la Concha González que, aquella no tiene necesidad de trabajar pues, vive del alquiler de esas casas, además de tener una “boutique” en el paseo Escalón. Uta papá, yo me pongo a recordar ahora, como era de pobre la Mari, ¿te acordás?, ¡y mirá ahora!, bueno, gracias a Dios que le fué bien, ojalá que se encuentre alguien que la aprecie y sepa aprovechar todo el pisto que esta tiene. También me dijo la Concha que, la Maribel, se transformó totalmente en toda una hermosa, culta y cosmopólita mujer, es que, ya sabemos que “cueropazo” tenía, además de su carita con sus facciones bien definidas, rítmicas y armoniosas (razones por las que se casó el italiano con ella), pero que ahora, sumado al dominio del Italiano (é Inglés, según dice la Concha, pero que me gustaría comprobar), también se le denota un aire de doncella, cuando camina, cuando conversa, cuando se sienta, cuando sonríe..... La Concha dice que muchos majes del pueblo, andan como abejas rondando un panal pero, que la Mari le confesó que no le interesa ninguno; la razón -según la misma Concha- es por que la Mari piensa que estos majes no tienen clase; Dice la Concha que la Mari le dice que, se recuerda lo calidá que eramos sus amigos, antes que se fuera para Italia, le menciona los nombres de todos nosotros, ¡uta papá, que chevere!, ¿verdad?, dice la Concha que le cuenta como la queríamos y respetábamos, incluso en situaciones en las que la gente la criticaba y tildaba de “peper....” (solo por que ella era de mentalidad abierta, de criterio definido y una persona sin nada de enhibiciones, ni prejuicios, e irreverente ante el control social), como aquella, cuando en vez de ir al Tercer Ciclo, nos fuímos al Hotel de Montaña del Cerro Verde y que, nos encontramos con los Hernández allá en el bosque, ¿te acordás? También -dice la Concha- que la Mari le dice que quisiera encontrar a alguien así como nosotros, es decir, de ambiente, sonrientes, bailarines, cuenta chistes, arrechos, inteligentes, deportistas y...¡jodarrias! ¡¡¡má!!!, le dije a la Concha, vos me estás dando paja, pero ella me respondió que si quería, que le hablara a la Mari por teléfono. No lo he hecho, por que no deseo dar una mala impresión pues, no creo que sea correcto, por respeto a mi esposa y a mis hijos, pero... a lo macho te digo que, ¡ganas no me faltan, papá!, ¡ahí ve vos, si le querés hablar!, yo te podría dar el número de teléfono de ella pero... no respondo por las consecuencias, en caso de que la Dinorita se dé cuenta, ¿oyiste? ¡Mirá Monsiour, si hasta no se le notan los años! -me dice la Concha-, se vé como si fuera una joven que nunca se hubiera casado, ¡la ventaja es que no ha tenido hijos!, como el italiano nunca quiso familia, (por andar preocupándose solo de sus negocios). Yo -francamente- no he dejado de pensar en ella, te confieso que hasta ganas de ir a la Tierra Linda me han dado, afortunadamente, me he podido controlar y me limito a traer a mi mente, una y otra vez, todas las imágenes de las lindas experiencias que compartí con ella (en algunas, también aparecés vos). ¡Si tan solo, uno lo hubiera adivinado!, ¿vea papá?, es que, en esa época, a pesar de estar bien linda la mamacita, nosotros no le hacíamos entrada por miedo a que nos rechazara y por eso, solo nos conformábamos con ser sus amigos. Fijate que la Concha está adonde su hermano, en el estado de Luisiana, dice que se vá a regresar antes de las fiestas del pueblo y pasar allá también la Navidad; dice que no se aguanta las ganas de irse a la playa con la Mari y los pocos de la “broza” que quedaron allá, junto a los que llegan de los Estamos Sumidos y del Canada; la Concha me invita a que vaya pero, estamos pensando que mejor para Semana Santa veremos si podemos ir. La Concha tiene ganas de venir por aquí, antes de regresarse a la Tierra Linda, si viene, te lo voy a confirmar ¿oyiste?, ella me pregunta seguido por vos y le dí tu número de teléfono, ¿no sé si se comunicó con vos? Bueno hermano, te voy a dejar, ahí después te voy a recordar algunas cosas sobre la Mari, que se me vienen a la mente ¿oyiste?, por el momento, te invito a que te sintás muy orgulloso de saberte nacido en esa Tierra Linda y Bendita, es que eso, ¡es un gran HONOR!
Salú,
El Monsiour.
Yo Siempre He Sido Muy Trabajador
Hermanitos Chulos:
Fijense que un día, recibí una carta de una cipotía linda quien, me dice que crée que yo, soy un señor (quiso decir: VIEJO) muy coqueto (quiso decir: VERDE), galante (quiso decir: RIDICULO), que solo me la paso escribiendo mis “babosaditas” (quiso decir: HUEVON) pues, de seguro, tengo mucho pisto (quiso decir: POBRE) y que, esto me lo agradece (quiso decir: MAJE), por que le hago divertirse (quiso decir: PAYASO). A ella ( y a todos mis hermanitos), quiero ahora contarle que, ha acertado en la mayoría de estos conceptos y que, debido a ello, no voy a intentar entrar en polémicas pues no tiene sentido contradecir lo verdadero pero, si habría de defender una de estas concepciones, esta tendría que ser -definitivamente- lo referente a “que solo me la paso escribiendo mis “babosaditas” (o sea pues, eso de HUEVON) puesto que -como todo buen “salvaguanatrucha-, YO SIEMPRE HE SIDO MUY TRABAJADOR (reconozco que esa sea -talvéz- la única virtud que tengo), tanto que, he decido ahora, contarles algo acerca de mi “curriculum vitae” ( résumé, como dicen los gringos), para comprobar lo que digo anteriormente, a esto me refiero: Fijense que antes de que, nos casáramos, a mi pobre y adorada esposa le costo mucho "echarme" el lazo al pescuezo, por que yo ( a parte de ser un poco "lento" en los negocios del "amase" y cosas así), casi no le dedicaba tiempo a eso de “andar de novio”, es que, desde niño me he dedicado a trabajar en lo que “caiga”, recuerdo que, al regresar de la escuela, servía de sacristán en la iglesia de mi pueblo, es que, me gustaba la solemnidad de este medio, también siempre tuve vocaciones religiosas, es decir, estuve a punto de hacerme estudiante de teología, para despues, meterme a un convento o monasterio y convertirme en "cura" (que locura, ¿vea?), solo por que, ahí pagaban bien poquito (mucho menos que en los patios de "asolear" café, de Santiago de María), fué que decidí mejor hacerme ¡matarife en Aguilares!, y en este trabajo tampoco aguanté mucho es que, como soy muy delicado y no puedo ver sangre, mejor me fuí para Armenia a trabajar como ladrillero pero, como los ladrillos se hacen con la mezcla de agua, tierra blanca y lodo, mezclados con los pies y como, siempre padecí de mazamorras en las “pailas”, me salí de eso y mejor me metí a sereno, allá en Quezaltepeque pero, como siempre me cayó mal el desvelo, mejor me hice mecánico de carretas en, Chapeltique pero, debido a que el estiercol de los bueyes puede dar tétano y como yo -repito- padecí de mazamorras en las “pailas”, ahí mismo dejé ese trabajo, no me quedó otra que hacerme...el niño de la guardia de mi pueblo pero, como a mí nunca me gustó que ningún ignorante me tuviera de menos, me fuí para Sensuntepeque a trabajar como cobrador de camionetas pero, como no me gusta que me toquen las "de atrás" cuando vá la camioneta bien llena, dejé eso y me fuí para Metalío, a trabajar como pescador, ahí estuve bien tranquilo, hasta que, un día me dijo el patrón (don Cañito, el dueño de la lanchita) que, por ahí andaba un cocodrilo y que ¡lo ivamos a ir a agarrar!, ¡si chulo! (le dije), solo voy a ir a comprar unos "Praditos" (los cigarros salvadoreños más baratos de esa época) ¡y ahorita regreso!, ¡¡¡tu ma...mita te quiero mucho!!! (dije) y me fuí para Apaneca a trabajar en la corta de café, aquí el problema fue que solo era Agosto y pués, el café no estaba listo para ser cortado, asiesque, mejor me fuí para San Sebastián, a trabajar en los telares pero, como el "polvillo" que sale de la tela al ser tejida, me causaba alergia, mejor me fuí para Jiquilisco, a trabajar en la cosecha del coco para hacer aceite, pero como ahí no dejaban "chupar", mejor me fuí para Metapán, a trabajar en las minas caleras, pero, el problema aquí fué que la cal me caía mal en la garganta (con eso de mi alergia) por eso mejor me fuí para Ilobasco a trabajar en la industria de las esculturas miniaturas, pero, fijese que como a mí, no me gusta eso de las "sorpresas" (en las que aparece un cura, que al destaparlo le sale un tremendo ¡¡¡ga......llito cantor!!!), rapidito lo dejé y me fui para Atiquizaya, ¡eso sí! a trabajar en la famosa lotería de este lugar, aquí, si me sentí muy bien por un bien tiempo, hasta que, me llegaron con el cuento que en un país hijuelamaceta llamado Arabia Saudita estaban agarrando gente y que, lo que mas querían eran salvadoreños por que estos, tenían fama en todo el mundo por ser ¡¡¡¡¡MUY TRABAJADORES!!!!! Así fué como, hasta ese desierto ¡hijuelagranguayabaperuleracontodoylosgusanosapestozos llegué!, pero, como en esta región no se puede “chupar, ni fumar, ni bailar, ni ..... (¡ustedes ya saben!)”, me regresé a la Tierra Linda y quise ver en que trabajaba, solo que entonces los “escuadroneros” andaban ya “desapareciendo” mucha gente, dispuse venirme para los Estamos Sumidos, adonde llegué dispuesto a adaptarme y mostrar al mundo de lo que somos capaces nosotros los “salvaguanatruchas” y cuando escuché comentarios negativos hacia nuestra comunidad, fué cuando más fuertemente dije con mucho orgullo... ¡¡¡YO SOY GUANACO, SI SEÑOR!!! y así, ¡con este tremendo orgullo moriré!
Salú y que Dios les bendiga hermanos lindos.
El Monsiour.